Feria de la Sostenibilidad de Ventisqueros reunió a cerca de 350 personas en Hornopirén
- La jornada convocó a estudiantes, familias, organizaciones comunitarias y más de 25 emprendedores locales, quienes participaron en actividades de educación ambiental, cultura y desarrollo local, promoviendo el trabajo colaborativo en la comuna de Hualaihué.
“La sostenibilidad es un desafío que requiere del compromiso y la colaboración de todos. Esta feria nos permite acercar distintas experiencias, conocimientos y soluciones a la comunidad, demostrando que el cuidado del medioambiente y el desarrollo de los territorios son responsabilidades compartidas”, señaló Igor Stack, gerente técnico de Ventisqueros.Durante la jornada también se realizó la premiación y presentación de organizaciones de emprendedores de Hualaihué que forman parte del Programa Emprende Ventisqueros, reconociendo el aporte de los pequeños negocios a la economía local y su contribución al desarrollo de la comuna.
“Lo más valioso de esta feria es ver cómo las propias comunidades se convierten en protagonistas. Desde los niños que participan en actividades de reciclaje hasta los emprendedores y adultos mayores que comparten sus talentos, cada uno aporta a construir una comuna más conectada y comprometida con su entorno”, destacó Ignacio Arancibia, encargado de Relacionamiento Comunitario de Ventisqueros.
Ventisqueros relanza Silverside en Tokio, su apuesta premium por el salmón Pacífico
- La compañía presentó ante más de 80 clientes estratégicos la renovada propuesta de Silverside, orientada a responder a las exigencias de los mercados internacionales de retail y food service.
- Entre 2021 y 2025, el salmón Pacífico registró un crecimiento de 82% en valor de ventas, con presencia en 73 mercados.
- Ventisqueros realizó en Tokio, Japón, el lanzamiento mundial de la renovada propuesta de Silverside, su marca de salmón Pacífico premium, en un encuentro que reunió a más de 80 clientes estratégicos vinculados a los mercados de retail y food service.
“Japón es un mercado que conoce profundamente el salmón Pacífico y que mantiene estándares muy exigentes en términos de calidad, consistencia y servicio. Es un mercado estratégico para nosotros y un espacio especialmente relevante para escuchar a nuestros clientes y seguir perfeccionando nuestra propuesta. Al mismo tiempo, este relanzamiento nace con una ambición global: queremos que Silverside siga creciendo en distintos mercados y respondiendo a las necesidades de cadenas de retail y food service cada vez más sofisticadas”, señaló Javier Calvo, gerente comercial de Ventisqueros.
Ventisqueros impulsa trabajo colaborativo por la seguridad en su 12ª Semana de la Seguridad
Ventisqueros realizó entre el 28 de septiembre y el 2 de octubre la duodécima edición de su Semana de la Seguridad, una instancia que este año tuvo como uno de sus principales ejes el trabajo colaborativo y el intercambio de experiencias con otros actores para avanzar hacia una industria salmonera cada vez más segura.
Bajo el concepto “Vamos con todo, vamos con VIDA”, durante cinco jornadas la compañía buscó llevar su cultura y forma de hacer seguridad a los distintos lugares donde está presente, involucrando a colaboradores, empresas contratistas, líderes y distintos actores de su cadena productiva.
La semana comenzó con el tradicional lanzamiento, conectando en directo a equipos desde las bases de operaciones de Hornopirén y Chiloé, centros de cultivo y Planta de Procesos.
“La prevención no puede quedar limitada a lo que ocurre dentro de una empresa: tenemos desafíos comunes y mucho que aprender unos de otros. Compartir experiencias y buenas prácticas nos permite elevar los estándares y avanzar juntos hacia operaciones más seguras”, señaló Álex Vásquez, Subgerente de Seguridad y Salud Ocupacional de Ventisqueros.
El programa también contempló la Ruta de la Seguridad, que permitió conocer prácticas desarrolladas por empresas referentes. En esta edición participaron Echeverría Izquierdo y Cargill, promoviendo el intercambio de aprendizajes entre sectores y la identificación de prácticas que puedan aportar a la gestión preventiva.
Durante la misma jornada, los equipos de Farming participaron en “La Hora de la Emergencia”, instancia que permitió poner a prueba los sistemas de respuesta y continuar fortaleciendo la preparación frente a situaciones críticas.
Otro de los focos estuvo puesto en las empresas contratistas, con una jornada realizada en INACAP que reunió a más de 100 representantes. La actividad buscó reforzar el compromiso con quienes forman parte de la cadena de valor de Ventisqueros, bajo la convicción de que la cultura de seguridad debe involucrar tanto a colaboradores propios como a contratistas y subcontratistas.
Uno de los principales hitos de la semana fue el Seminario de Seguridad y Salud Ocupacional en la Industria del Salmón, realizado el 1 de octubre en Puerto Varas bajo la premisa “La seguridad no se compite, se comparte”. El encuentro reunió en un mismo espacio a empresas productoras líderes de la industria, autoridades, organismos técnicos, especialistas y representantes del Consejo del Salmón.
La jornada abrió un espacio de conversación y colaboración para compartir experiencias, aprendizajes y buenas prácticas en torno a uno de los principales desafíos de la industria: continuar avanzando en seguridad y salud ocupacional, poniendo a las personas en el centro de las decisiones.
A ello se sumaron durante la semana actividades vinculadas a preparación ante emergencias, salud mental, seguridad vial y prevención del consumo de alcohol y drogas, junto con acciones internas como el Rosco de la Seguridad y ejercicios compensatorios.
La 12ª Semana de la Seguridad finalizó con una jornada junto a los líderes corporativos, enfocada en reflexionar sobre los avances alcanzados, las brechas existentes y los desafíos que aún tiene la organización. La instancia también abordó materias de seguridad vial y permitió renovar el compromiso con la Seguridad y Salud Ocupacional bajo el concepto “Liderar para construir VIDA”.
Con esta nueva edición, Ventisqueros busca seguir promoviendo una cultura preventiva que trascienda sus propias operaciones, generando espacios de colaboración y aprendizaje que contribuyan a elevar los estándares de seguridad tanto al interior de la compañía como en la industria, con un propósito que orienta este trabajo: avanzar hacia CERO ACCIDENTES.
El alto desempeño comienza cuando nadie tiene que pedirte que mejores
Por Francisco Bellolio, gerente de Transformación de Ventisqueros
Una organización puede cumplir todas sus metas y, aun así, estar lejos del alto desempeño. Puede ejecutar correctamente sus planes, responder a sus líderes y entregar los resultados comprometidos. El verdadero salto ocurre después: cuando las personas comienzan a mejorar aquello que nadie les pidió mejorar.
Esa diferencia es más importante de lo que parece. Durante años hemos asociado el buen desempeño con disciplina, seguimiento y capacidad de ejecución. Y todo eso es necesario. Pero tiene un límite: una organización que depende permanentemente de que alguien desde arriba identifique los problemas, fije las prioridades y empuje las soluciones nunca desarrolla por completo su capacidad de transformarse.
En los procesos de cambio esto se observa con claridad. Al comienzo suele existir un impulso central: el gerente general pregunta, un equipo de transformación hace seguimiento y los líderes exigen avances. Esa presión puede poner una transformación en movimiento, pero difícilmente puede sostenerla para siempre.
El desafío comienza cuando ese impulso desaparece.
He aprendido que una transformación se vuelve realmente interesante cuando las conversaciones empiezan a ocurrir sin quienes originalmente las promovieron. Cuando un equipo cuestiona una práctica porque encontró una forma más segura, simple o eficiente de hacerla; cuando alguien detecta un problema antes de que se convierta en un indicador rojo; o cuando una persona propone un cambio no porque exista un proyecto que lo exija, sino porque entiende que el resultado también es responsabilidad suya.
No es solo una intuición. Un análisis de McKinsey sobre 60 organizaciones encontró que las transformaciones en las que al menos un 7% de las personas asumía responsabilidad directa sobre iniciativas o hitos tenían el doble de probabilidades de registrar retornos para sus accionistas superiores a sus respectivos índices sectoriales y geográficos. El porcentaje puede parecer pequeño. Lo importante es lo que representa: el cambio deja de pertenecer exclusivamente a un grupo reducido y comienza a distribuirse dentro de la organización.
En industrias operativamente complejas, esta capacidad es todavía más relevante. En la salmonicultura, por ejemplo, ningún gerente puede observar cada operación, anticipar cada contingencia ni identificar desde una oficina todas las oportunidades de mejora. Quienes están más cerca del trabajo cotidiano suelen ser también quienes primero advierten una desviación, una ineficiencia, un riesgo o una oportunidad.
Por eso, el objetivo de una transformación no debiera ser crear una organización que obedezca mejor, sino una organización que piense mejor.
Eso exige algo más difícil que instalar metodologías o levantar nuevos indicadores. Requiere entregar espacio para cuestionar, reconocer a quienes proponen mejoras y aceptar que una buena idea puede aparecer lejos de la estructura formal donde normalmente se toman las decisiones. También supone cambiar una lógica bastante arraigada: pasar de pedir permiso para mejorar a asumir responsabilidad por hacerlo.
La prueba definitiva de una transformación no ocurre mientras existe un programa que la impulsa, sino después, cuando ya no hay alguien preguntando todas las semanas por los avances y mejorar deja de depender de que alguien lo pida.
Porque cumplir puede ser una instrucción. Mejorar, en cambio, requiere hacerse dueño del resultado.



